viernes, 3 de septiembre de 2010

Condiciones

Hace unos días, hablaba con un amigo ajeno a  la músico, es crítico y razonable en un montón de conversaciones, pasional con algunas cosas, pero con otras racional, al ser ajeno se me dio por contarle una situación y dando un repaso me di cuenta de lo que yo necesito para salir de un concierto contento (refiriéndome eso sí a las necesidades técnicas de este cantautor).

Ha pasado y pasará que parece que últimamente estoy fuera de un montón de cosas, creo que soy activo y seré activo siempre que tenga  las ganas y la fuerza de serlo realmente y en este momento solo aprendo. Creo que con el tiempo llegaran de nuevo las cosas que estoy acostumbrado a hacer.

El inconformismo es un término un tanto relativo cuando tienes ya unos años, no solo dando conciertos sino organizando algún tipo de espectáculo, sucede que cuando uno organiza lo hace pensando que siempre habrá algún otro sentado en una mesa criticando lo fácil y lo difícil que es hacer lo que estas haciendo y por otro lado el que toca en directo esta evocado a recibir aplausos y abucheos en su justa medida, o que a uno le parezca que lo haces bien y a otro mal. Pero a mayores de estas cosas antes de nada, se trata de pactar unas condiciones dignas.

Posiblemente si miramos la ciudad de Coruña y hacemos repaso de bares para enfrentarnos al problema de conseguir “conciertos mínimos” nos daremos cuenta de una realidad…que la cosas están un poco raras y complicadas para todos los protagonistas.
Recuerdo que hace uno años, cuando andábamos por bares buscando conciertos para  Concierto Encanto, más o menos cerrábamos fechas con unas condiciones mínimas, o mínimas para nosotros por aquel tiempo, desde luego conmigo estaban cantautores que llevaban encima más escenarios que yo.( y con esto digo que el mínimo lo buscamos)

Pero uno es consciente de que un tipo de un bar pocas veces puede hacerse cargo de un cache alto (relativamente), si no tiene gente en el bar, también creo que el mínimo es necesario para dignificar la carrera amateur o profesional de un músico. Pero lo que sucede es que el músico o aprendiz de tal en algunos casos dependiendo de la circunstancia, baja su cache para poder tocar, por lo tanto en muchos casos y en el mío en particular el dinero ha sido una máxima para actuar ( sino lo dejaría y como es evidente hay que tirar del saco por otro lado para poder remar a tierra) ….. y se acoge a circunstancias de otras características.

Por ejemplo locales como Garufa te dejan poner una entrada… que es lo que te llevas al final, la entrada. Lo que pasa es que el Garufa tiene unas capacidades mínimas que hacen que el público pague esa entrada, el músico llega y tiene técnico, equipo y escenario, una opción positiva tal y como están las cosas.

Bares como el Jazz as Vides (ahora cerrado, aunque vuelve abrir con otro nombre) o el Barcelona8, o Zanzíbar en Madrid ponen una entrada…que es lo que te llevas.
Después en Coruña hay otro tipo de salas que en mi caso no suelen programar cantautores y menos como yo, aunque si os digo la verdad, lo entiendo y siempre he sido razonable y no me ha dado pena no tocar en ellas…al empresario le gusta lo que le gusta y punto, el elige.

Pero luego están otros bares, esos que hacen conciertos de vez en cuando, que nunca hicieron conciertos…y tú eres el primero.
En este tipo de bares en muchos casos la cosa funciona pero en otros no y entonces se empieza a achacar en algunas cosas necesarias que no siempre tienen que ver con el dinero.

El asunto es que si miramos atrás, generalmente el bar no puede pagar tu cache (el real, y cada uno sabe cual es, algunos se engañaran, para más o para menos…aunque yo se que cada uno sabe cual es).

Si consigues que te paguen ese cache, estas de enhorabuena, pero si bajas pretensiones (lo cual yo veo normal en algunos casos), bajas hasta no llegar al mínimo( cifra de la que no puedes bajar), lo cual no implica como dije antes que si te sale de dentro toques gratis…
Ahora bien en esta circunstancia a mí también me gusta que otro tipo de cosas se mantengan, suelen ser cosas que no cuestan al hostelero (otras si):

1-     Su palabra ( no se firman contratos en bares, queda la palabra), nada de avisarte el mismo día de que cambiamos la fecha o no hay concierto o vas  a tocar aquí y luego tocas aca…, por poner un ejemplo)
2-      La publicidad normalmente corre a cargo de uno mismo, desde hace tiempo los carteles no surten efecto, las redes sociales son cojonudas y sobre todo centran bien la población a la que le interesa el bolo…a la gente que tienes, no a todo el mundo…o los medios donde siempre hay algún amiguete que conoce a alguien de un periódico…o hacer el la llamada, es agradable que la publi no solo corra a cargo de uno.

3-     La cordialidad, normalmente, me gusta que me digan hola que tal…soy el dueño como estas? o como hago yo…que tal soy César de Centi…el mínimo de cortesía establecido… te gusta? Necesitas algo? ( He de decir que no me quejo en este punto).

4-     Luego si te dan la cena… es la ostia.( evidentemente obviamos que te tengas que quedar a dormir y cosas así que complicarían el tema)

Por otro lado hay otras cosas que no tienen que ver con el hostelero pero si con las circunstancias como por ejemplo:

1-     El silencio relativo, mola el silencio pero soy consciente de algunas cosas, por eso entiendo que es todo relativo, en un bar el tipo de siempre se encuentra con el bolo y no le gusta un carajo… pero si que existe una cultura de directo donde el respeto no es lo mismo que el silencio (y creo que todos sabemos cual es la diferencia). Una de las respuestas a los chillidos es tocar versiones para volver a enganchar a la gente… (es una realidad).

2-     Un cierto espacio, ósea que el tipo que se esta emborrachando cada vez que mueve su estrella Galicia no te de una colleja.( y cuidado no digo que no quiera tocar en bares pequeños, sino me gusta que el hostelero diga alguna vez…oye sepárate que le vas a tirar la cerveza encima).

3-     No actuar como si te estuvieran haciendo un favor.



Lo cierto es que en esto como en todo es necesario tener un poco suerte a parte de currar, ojala algún día merezca más auditorios, pero el bar es maravilloso, te enseña, coges tablas y te pone en circunstancias que en otro caso no estas, quizás no tenga tantos escenarios como compañeros míos pero si creo que tengo una cierta y relativa experiencia. En mi caso lo normal es que tenga que llevar el equipo lo cual es otro detalle que con el tiempo os aseguro que se convierte en un dato negativo.

Como hablamos Dani y yo hace unas semanas, esto de atrás no te lo enseña nadie y lo aprendes con el tiempo y es que creo que este rollo que he escrito es para dar a entender que el dinero no es una máxima por lo general pero si que la palabra ocupa una gran responsabilidad, importa el tipo de evento, la posibilidad de tocar en algún sitio donde nunca lo has hecho, el escenario y su encanto, las ganas del organizador o la necesidad de potenciar el evento o para que se pueda repetir más veces, importa que te llamen para tocar ( antes de ayer mismo me llamaron y en octubre seguro que habrá concierto de César de Centi).

No hay nada nuevo, esto es viejo desde hace unos años para mi, nadie invento la pólvora, ni yo lo hice escribiendo esto, seguro que muchos se siente identificados, también se cuales son mis responsabilidades y lo que puedo pedir o no pedir.Y ya por ultima este temilla de amigo Paris que le viene que ni pintao al tema.



PD- El siguiente sobre mis responsabilidades...
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