Corría el año 2004 y formaba parte de algo que se llamó Concierto Encanto, no voy hablar de ello pero me sirve para reconocerme con veinti pocos años no dejándole ninguna duda a mi conciencia de que me vacío en cada cosa que hago a pesar de mis circunstancias.Yo decidí a cuenta y riesgo hacerlo, es una decisión diaria. Conozco las incertidumbres de mis elecciones, pero aunque no elijo quedarme con ellas, ellas están ahí y son parte de mi vida,es mi manera de vivir.

El sábado tuvimos la asamblea anual de Viernes de Cantautar que daría comienzo a la quinta temporada donde entre otros temas estaba su disolución.
En la asamblea del año pasado yo ya tenía decidido que ese sería mi último año.Se que igual de sano que es coger un proyecto con ganas y no dejar que se apague lo es también dejarlo marchar y hacerlo con la dignidad y el cariño que se merecen el proyecto y el tiempo que le has dado.
Uno no sabe exactamente si se ha quedado encallado como en las legislaturas demasiado largas o ya no tiene ni las ganas, ni las ideas e ilusión del principio para que camine con la luz que se merece.
Nunca hubo glamour en Cantautar, aunque si trabajo y cariño a partes iguales y todo dentro de nuestras posibilidades.No voy a pasar lista de todas la cosas que se consiguieron, no creo que sea necesario y estoy seguro que la gente que nos ha seguido durante todo este tiempo las conoce o las intuye al menos.
No os podéis imaginar lo que he aprendido, las cosas que ya no haría igual y las cosas que repetiría, las veces que me hubiera encantado largarme o las veces que me hubiera quedado toda la vida.
A nivel personal valoro (entre muchas más cosas):
- El hecho de tratar de separar el yo del nosotros, hablar y pensar en plural.
- Una sala en silencio escuchando mucha más canción original.
- Un día al mes donde nos juntábamos compañeros que hacemos canciones de puntos diferentes de Galicia,España, Argentina, Colombia...
- Una carrera de fondo de una asociación cualquiera proporcional a cualquier carrera de fondo de cualquier músico que con mucho trabajo trata de seguir.

Volvería a trabajar con Jorge y Carlos sin dudarlo, hicieron un gran trabajo.
Con Paris no es la primera vez que trabajo y ya desde hace tiempo fuera de agradecimientos que el ya conoce de primer abrazo, hay muchísima afinidad, es como un hermano, se deja la piel por las ideas colectivas en las que participa y es una suerte tenerle tan cerca.
Y luego esta Claudia que hizo que todo resultase muchísimo más fácil, no os podéis imaginar cuanto.
Seguimos haciendo canciones y tenemos proyectos en mente y muchas ganas de cambiar de tercio.
Gracias por el respeto y la paciencia.