miércoles, 14 de septiembre de 2011

Manos rotas




Mire al abismo
y empecé a caer
mientras voy cayendo
se me borran
las carreras a la cama
de aquel tiempo
y poco a poco
mientras me sangran los ojos
empiezo a no mirar de la misma
manera y se borran
los inviernos donde tenia frío
y no esperabas llamadas
porque mis manos azules
eran el cielo al que agarrarse
y reíamos de las decisiones
ya que nos teníamos de memoria
y cada día era como una prueba,
aunque al final siempre nos
amarrábamos fuerte
con las manos rotas

Mire al abismo
y empecé a caer
empiezo a poder mirar
los ochos
los perros
y aunque juro por mi
vida que a veces caigo
contra el asfalto mil veces
 siempre vuelvo
 pensando que pronto
dejare de caer
y se borrará su risa
en Portugal
en casa
o regañándome
porque nunca paso
la mopa y cada día
era como una prueba
aunque al final siempre
nos amarrábamos fuerte
con las manos rotas.


Miro al abismo
y sigo cayendo
Rompo el agua cada día
su sombra me persigue
pero poco a poco
con el esfuerzo de una
embarazada saco
de mis entrañas
su olor justo antes
de dormir
que se alimentaba
con su risa y sus manos
apretadas en mis manos
rotas de nuevo
y los pies fríos
sabiendo sin decir nada
que todo iba bien.
Ayer borre algunas cosas
que ahora son tristes aunque
nunca lo fueron
y me hago entendible
cuando escribo versos
porque ni yo mismo
me entiendo
y me cuesta
aunque borro cada vez
que la esperé y me esperaba

Levanto las calles y
las vuelvo a asfaltar
con nuevos pasos
aunque se que
el yo de ayer
Se esta matando
 poco a poco
Se que aun
no esta muerto
Aquel yo lucha
por sobrevivir
con sus treinta
años de cristal
Ese yo le planta cara al otro
con espadas de madera
y versos y nada que perder
Y pasado mañana quizás
borre aquella parte donde
el domingo era como un
viernes y el sofá una puta
isla desierta,
y siga cayendo
con sus fotos
Y los aviones
no paran de bombardear
el lado donde me hacía
reír a carcajadas
y solo queda
el trofeo de una decisión
y yo me llevo la medalla
de honor al idiota del año.


Y auque siga cayendo
cuando llegue abajo
empezaré a subir ya
sin su recuerdo,
sin escribir y cantarle
con la misma solemnidad
donde pase
a formar parte de ese
grupo selecto de dolor.
Y tengo la certeza de no
haber tocado fondo
pero pronto llegara
la esperanza a mis ojos
que miraran en otros
lo mismo que vieron en ella
y sonreiré al caerme
cerca de un garaje
o hacer el tonto por
estar muerto de miedo
y volver a empezar

…cuando toque fondo
nada importará
ni siquiera nosotros
ni el recuerdo de tantas
horas validas y felices
e incluso los reproches
serán las caídas de un
niño que aprende a
montar en bicicleta y
quizás ella olvidara todo
como quien se olvida
de comprar el pan 
como el que va 
a tomar una decisión
como si necesitase
pinzas para tender la ropa


Probablemente hasta que
caigan no se darán cuenta
de que quizás fue una mala
idea conocerse
o quizas no,
o simplemente alguno de los
dos se muera de miedo
porque el otro ya no esta
ciego por su futuro
y sus manías
y en ese momento
se borraran las veces que
la acompañaste porque
lo necesitaba y te lo decía
tan claro que podrías
ver a ciencia cierta si
en realidad quería salvarte
o enterrarte, si en realidad
te quería o estaba extasiada
con la maldita gilipollez
del principio.

Alzaré la cabeza y me daré
cuenta de cómo pude caer
tan bajo, pero entonces
ya será tarde, tan tarde...
Y aunque llueva saldré
a la calle a bailar y a celebrar
que por fin he vuelto
y sonreiré a mano llenas
y empezaré a llorar en
otra dirección pero
entonces  tendremos
a quien acudir
pero te aseguro que no
seremos nosotros

y aprenderé de nuevo
a abrazar a manos ratos
pero hay un yo que
sigue con su espada de madera
pensando que quizás
llegue pronto la mano rota
que no le deje llegar 
al suelo
y  romperse
la crisma

y los malditos recuerdos.




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