viernes, 30 de julio de 2010

Parte uno, mi perro piensa que todos los balones son suyos.

Siempre viví en pisos bajos, antes no veía más allá de algunos sitios, mi cuarto siempre daba a una postal sencilla y en algunos casos podía ver el mar.Recuerdo un incendio de una vieja furgoneta, mientras atónitos mi hermana y yo mirábamos por si el azar, o las ráfagas de viento harían que llegase el fuego a nuestra ventana.Vivir en pisos bajos te enseña a mirar desde el suelo casi todo lo que te rodea, y sobre todo si cuando eras un crío ,te tocaba subir y bajar escaleras.


La suerte es como un accidente de  fortuna que no entiende de clases, por eso quizás estos días me flipa cuando veo al tipo que vende cupones a la puerta de las urgencias del hospital, se me paso por la cabeza comprar ese boleto...y por que no?, tener suerte en un sitio que es resultado de algo triste o al menos incomodo y es que siempre viví en pisos bajos, aunque ahora no sea así, me incomoda subir tanto pisos, pero es lo que hay y aunque de vez en cuando bajo con mi perro por las escaleras, tengo un ascensor viejo que sube y baja.
Hace poco nadamos entre alfileres y tu apretaste los dientes y me llevo la corriente, sonó el teléfono y siempre eras tú, nadamos entre alfileres pero hacia sol.

Llegaremos a tiempo.

Buen fin de semana!


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